
Un migrante venezolano que resultó herido durante un operativo de inmigración en Austin asegura que aún tiene una bala alojada en la espalda y que permanece bajo custodia federal en un centro de detención de ICE en Pearsall, Texas.
Durante una conferencia organizada por grupos comunitarios y la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC, por sus siglas en inglés), Wilber Rafael Garcés Pérez relató por teléfono lo ocurrido el pasado domingo y describió las condiciones en las que dice encontrarse mientras se recupera de sus heridas.
Según su testimonio, los médicos decidieron no extraer el proyectil debido a su cercanía con la columna vertebral, ya que la intervención representaría un alto riesgo. Además, afirmó que, tras ser trasladado al centro de detención de Pearsall, fue alojado en una habitación "muy fría y sin una cama adecuada" durante su recuperación.
“No me encuentro bien debido a la herida de bala y no he recibido la atención médica que necesito”, dijo Pérez por teléfono mientras un miembro del equipo de su abogado traducía durante la conferencia de prensa.
Garcés Pérez aseguró que conducía por la zona cuando una camioneta SUV se emparejó a su vehículo. Inicialmente pensó que se trataba de un conductor agresivo e intentó realizar una vuelta en U para detenerse en un estacionamiento.
Sin embargo, sostuvo que el vehículo lo impactó y que posteriormente recibió disparos. También afirmó que las autoridades no le ordenaron detenerse antes del incidente y que las luces de la patrulla se activaron únicamente después de la colisión. Dijo desconocer cuántos disparos recibió y que solo tiene certeza de una herida de bala en la espalda.
Activistas locales, líderes del grupo de derechos civiles y dos congresistas demócratas que representan partes de Austin pidieron durante la conferencia de prensa la creación de un organismo independiente para revisar los incidentes de uso de la fuerza por parte del ICE y remitir los presuntos delitos a los fiscales.
Durante la conferencia de prensa, representantes de LULAC señalaron que “nadie está por encima de la ley” y afirmaron que este sería el tercer caso registrado en Texas en el que una persona resulta herida por disparos durante operativos migratorios.
La organización y el equipo legal de Garcés Pérez indicaron que han escuchado versiones distintas sobre lo ocurrido. Mientras la jefa de la Policía de Austin mencionó la posibilidad de que existiera una persecución a pie, señalaron que el Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS, por sus siglas en inglés) maneja una versión diferente de los hechos.
La defensa aseguró que existe evidencia que podría contradecir el relato de una presunta persecución a pie y, por ello, exigió la publicación de los videos de las cámaras corporales de los agentes involucrados, además de una explicación detallada sobre las circunstancias que derivaron en el tiroteo.
Por su parte, un alto funcionario de la administración declaró a NBC News que Garcés Pérez no tenía antecedentes penales. No obstante, indicó que se encontraba en el país de manera irregular y que tenía una orden final de deportación.
En un comunicado, autoridades federales informaron que Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés), con apoyo del FBI, encabeza la investigación sobre el incidente. La agencia señaló que el migrante venezolano resultó herido por disparos durante un operativo en Austin, que permanece estable y que continúa bajo custodia federal mientras se desarrolla su proceso de deportación.
Telemundo San Antonio se comunicó con ICE para obtener reacciones sobre las denuncias del migrante venezolano y hasta este momento no se ha recibido respuesta.
"Perdió la sensibilidad en el lado izquierdo de su cuerpo"
La abogada de Wilber Rafael Garcés Pérez informó más tarde en una publicación en su cuenta de Instagram que el joven “perdió la sensibilidad en el lado izquierdo de su cuerpo, incluyendo el brazo y la pierna”, según le dijeron otras personas detenidas en el centro.
"Después de que Wilber hablara públicamente durante nuestra conferencia de prensa, recibí una llamada de otro detenido que me informó que unos agentes habían entrado y tratado a Wilber con brusquedad", contó Kate Lincoln-Goldfinch.
Además, dijo que le informaron que lo llevaron al hospital después de ser esposado y de que le colocaran grilletes en los pies y una cadena en la cintura.
"Necesitamos respuestas. Necesitamos saber que Wilber está a salvo y recibiendo la atención médica adecuada. Hasta ahora, no ha sido así", expresó.
Por su paryte el congresita Joaquin Castro dijo al final de la tarde de este lunes, que habían trasladado a Garcés Pérez del centro de detención al hospital.
"Siente un dolor intenso y nos dice que la bala todavía está alojada en su costado izquierdo. No puede mover el lado izquierdo de su cuerpo", informó Castro en su cuenta de X.
Además, explicó que no está claro a dónde lo llevarían. Indicó que usualmente trasladan a los detenidos a un hospital cercano, pero, dependiendo de la gravedad, podrían llevarlo a San Antonio.
Update on the condition of Wilber Rafael Garcés Pérez at the South Texas Ice Processing Center. He’s being taken to the hospital. He is in tremendous pain and tells us that the bullet is still inside his left side. He can’t move the left side of his body. pic.twitter.com/SWquC2AOrj
— Joaquin Castro (@JoaquinCastrotx) September 21, 2026








